Los rosacruces en Puerto Rico

La Orden Rosacruz AMORC es una organización iniciática que lleva funcionando en Puerto Rico desde el 1917. Para entonces, se dio una apertura a filosofías y formas de pensamiento un tanto liberales para la época, que se presentaban como alternativas a las formas convencionales de ver la realidad. Esto conllevó al surgimiento de nuevas concepciones místicas e ideológicas en la isla, como por ejemplo: el espiritismo, la santería, la masonería y el rosacrucismo.

Esta organización está adscrita a la Gran Logia Hispana AMORC localizada en México y que, a su vez, está adscrita a la Gran Logia Suprema AMORC cuya sede, actualmente, se encuentra en Francia. A nivel internacional, la orden se conoce por su nombre en latín como Antiquus y Mysticusque Ordo Rosae Crucis y está compuesta por hombres y mujeres interesados en su desarrollo espiritual y en contribuir al mejoramiento de la humanidad.

Unos datan su desarrollo filosófico y su existencia a las tradiciones místicas del antiguo Egipto, otros a la evidencia documental encontrada en Europa en el siglo XVII. Sus enseñanzas no se limitan a lo teórico, sino que incluyen ejercicios prácticos de desarrollo de las diferentes facultades que adjudican a todo ser humano. Estos aseguran que la mayoría de la humanidad no ha logrado desarrollarlas todavía. Por ello, plantean que las enseñanzas rosacruces constituyen una filosofía y un estilo de vida que cambiarán las percepciones del mundo y, con ello, el comportamiento de sus iniciados, quienes no podrán evitar incorporar lo aprendido a su vida cotidiana.

Actualmente, la representación de la orden en Puerto Rico está constituida en lo que se conoce como una logia rosacruz que, a su vez, se subdivide en dos centros o capítulos en donde se desarrollan sus actividades. Uno de ellos está localizado en el área metropolitana: el Centro Cultural Rosacruz Luz de AMORC. El segundo está localizado en Ponce y se denomina Centro Cultural Rosacruz AMORC Akhnaton. Como toda organización iniciática, los nuevos adeptos pasan por una ceremonia de iniciación que les dará acceso a información que será compartida internamente por los miembros de la organización y les permitirá participar de las actividades restringidas a los miembros del grupo.

El rosacrucismo se dedica al estudio e investigación de la naturaleza humana, de las leyes universales y a la relación de estas con el ser humano y con Dios. Con este fin, en sus centros se llevan a cabo actividades de diversa índole, como por ejemplo: conferencias, charlas, películas, documentales y meditaciones grupales. La mayoría de estas actividades son gratuitas y abiertas al público general; sobre todo, las desarrolladas con el apoyo del Consejo de Solaz, el comité de ayuda espiritual de la orden.

La Orden Rosacruz no se considera una organización sectaria ni religiosa, ni mantiene fidelidad con ninguna doctrina o dogma religioso. Sus integrantes pueden pertenecer a diferentes denominaciones religiosas sin que la orden interfiera en sus prácticas particulares. Sin embargo, algunas de las enseñanzas de la organización podrían entrar en contradicción con los dogmas de algunas religiones.

La organización se proclama como una entidad que respeta profundamente la libertad de pensamiento y de acción, por lo que no cree en dogmas ni doctrinas que impongan ideas consideradas como verdades absolutas e incuestionables. Sus estudios promueven el análisis personal de toda instrucción recibida. Les solicita a sus miembros de forma reiterada que corroboren por sí mismos las enseñanzas recibidas de manera que no tomen nada por cierto, por el simple hecho de venir de un libro o documento oficial, ni siquiera cuando estos provienen de la propia orden.

Su programa de instrucción se desarrolla por niveles. Existen un total de doce niveles organizados de forma progresiva que promueven el desarrollo de diferentes áreas del ser y de cualidades y destrezas que existen en potencia en el cerebro humano. En su programa docente, cada miembro estudia de forma individual una serie de enseñanzas que les son enviadas trimestralmente ya sea de forma cibernética o a través del correo postal. Este puede ser un proceso bastante individualizado. Sin embargo, los miembros activos tienen la oportunidad de iniciarse en logias locales y reunirse periódicamente para compartir con otros miembros la reflexión y discusión de los diferentes temas tratados en las monografías de instrucción.

La Orden Rosacruz AMORC es una organización que desde sus comienzos ha promovido la equidad de género sin cuestionarse si las mujeres deben o pueden formar parte de su membresía. Al preocuparse por el desarrollo de la humanidad como un todo, los rosacruces consideran difícil, si no imposible, el luchar por el bienestar común sin incluir a las mujeres en esa lucha.

Para concluir, se puede añadir que los rosacruces en Puerto Rico constituyen una organización fraternal, cultural y mística que lucha en contra de la ignorancia, la superstición y el fanatismo. Se preocupan por promover el desarrollo y evolución de la humanidad fomentando las capacidades en potencia que posee cada ser humano.

 

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