La actividad deportiva puertorriqueña es la única instancia en la que Puerto Rico se reconoce ante la comunidad internacional en igualdad de condiciones, responsabilidades, deberes y poderes que el resto de las naciones del mundo.
El voleibol llegó a Puerto Rico poco después de la llegada de los estadounidenses a la Isla, por iniciativa de la Young Men’s Christian Association o YMCA, por sus siglas en inglés.