Su vida se caracterizó por sus aportaciones profesionales y cívicas. Participó en la creación de la Asociación Médica de Puerto Rico y la Academia de Medicina. También presidió el Instituto Universitario José de Diego y la Asociación Cívica Puertorriqueña.
Este municipio es conocido como el “Pueblo de los Prodigios”, el “Pueblo de la Virgen del Rosario del Pozo”, la “Ciudad del Petate” y el “Pueblo de los Petateros”.