El 1898 representó un cambio radical para Puerto Rico como sociedad. Debido a que la Isla era una colonia hispana desde 1493, enfrentó un choque cultural con la llegada, inicialmente, de los militares y, posteriormente, de los civiles estadounidenses.
Desde su imposición en 1898, luego de la invasión estadounidense, la presencia del inglés en Puerto Rico se ha caracterizado por las controversias que protagoniza con el español, en términos de preservación y valoración.