El cultivo de la caña y la producción de azúcar que se deriva de ésta, forjaron en gran medida la economía e identidad nacional e internacional de Puerto Rico desde el siglo XVI hasta el siglo XX.
Para la década de 1960 los funcionarios de la Compañía de Fomento Industrial entendieron que debían hacer esfuerzos por convocar industrias que invirtiesen grandes sumas de capital y requiriesen de mano de obra diestra y semidiestra.