El sistema de faros de Puerto Rico consta de quince faros que se construyeron, en su mayoría, durante los últimos 25 años del siglo XIX. Estos sirvieron como guías y protectores de las rutas marítimas que rodeaban a la isla.
El faro del Castillo San Felipe del Morro fue el primero construido en San Juan por el gobierno de España. Comenzó a funcionar el 1 de enero de 1846. Fue uno de los 15 faros que se edificaron en Puerto Rico desde mediados del siglo XIX.
Este es uno de los últimos faros construidos en Puerto Rico como parte del plan general de faros del gobierno español. En 1994 se completó un proyecto de rehabilitación y, en la actualidad, además de mantener su función de faro, está rodeado por el Arecibo Lighthouse and Historical Park.
Zeno Gandía aportó significativamente al desarrollo de la literatura puertorriqueña desde la década de 1870, cuando aún estaba en Europa, y hasta 1925. En su poesía cultivó los temas de la patria, el amor, el progreso, la ciencia naturalista, entre otros.
Pintor y maestro puertorriqueño conocido por sus representaciones del paisaje y de la figura del puertorriqueño. Al igual que sus contemporáneos, intentaba plasmar en su lienzo los rasgos que definían la cultura puertorriqueña.
Fue una figura fundacional en la historia de la música popular, la interpretación y la producción musical de Puerto Rico, el Caribe de habla española y la diáspora.
Primer puertorriqueño en ser designado obispo de Puerto Rico. Se distinguió por su carácter celoso y ferviente en cuanto a la administración de la Iglesia y el gobierno del país.
Luis Rodríguez Olmo fue el segundo pelotero puertorriqueño en ingresar a las Grandes Ligas de Estados Unidos, después de Hiram Bithorn. Se destacó como jardinero y bateador en ligas de varios países, entre ellos Cuba, Estados Unidos y Puerto Rico.
Destacado epidemiólogo e historiador, quien por más de 25 años sirvió en el Servicio de Salud Pública federal, asignado a Puerto Rico y distintas partes de Estados Unidos y el mundo.
Cuentista, poeta y folklorista que formó parte de la generación literaria del treinta, la cual se destacó por la preocupación de definir y afirmar la identidad puertorriqueña.