En 1939 Emilio Belaval expuso la aspiración de que hubiese algún día un “gran teatro puertorriqueño donde todo nos pertenezca: el tema, el actor, los motivos decorativos, las ideas, la estética”.
“Brincos y saltos” fue el curso de Actividades Dramáticas que diseñó Rosa Luisa Márquez para el Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico en 1979.