La Hacienda Santa Rita en Guánica es un ejemplo representativo de una hacienda azucarera del siglo XIX. Con una extensión de más de 1,800 cuerdas, fue una de las productoras de azúcar más prósperas del sur de Puerto Rico.
Durante el siglo XIX, en Puerto Rico fue necesario establecer rutas eficientes para la comunicación interna de la isla. De esa necesidad surge el ferrocarril que operó desde mediados del siglo XIX hasta 1959
La Central Aguirre, ubicada en el barrio Aguirre del municipio de Salinas, fue uno de los complejos azucareros más grandes y productivos del siglo XX, así como una de las centrales más avanzadas en términos tecnológicos.
En 1849, el gobernador Juan de la Pezuela creó la llamada "Libreta de jornaleros", un instrumento que las autoridades crearon para controlar a la población libre y asegurar la mano de obra para los sectores propietarios.
"Manos a la Obra" fue un programa industrial que marcó el comienzo de una nueva etapa de planificación económica e industrial en Puerto Rico. Se basó en la inversión extranjera y exenciones fiscales.
Antes de que el Ejército de Estados Unidos invadiera a Puerto Rico durante la Guerra Hispanoamericana, ese país ya era el principal comprador del azúcar producida en la Isla y su principal proveedor de mercancías.