Maestro y artesano de cigarros, por más de cincuenta años se dedicó a darle clases a los niños pobres, negros –en época de plena esclavitud ̶ , así como a los blancos y también a los pequeños de la clase media profesional.
Con el conocimiento y sentimiento que le dio nacer y vivir en la montaña de Jayuya, Maboití, como le conocían, fue uno de los grandes maestros de la talla de pájaros.
La talla de santos en trozos de madera fue una de las manifestaciones de religiosidad popular y creación artística más importantes en Puerto Rico desde los primeros siglos de la conquista española.