Olga Nolla (Foto del periódico El Nuevo Día)
Escritora y profesora
Olga Nolla Ramírez de Arellano nació el 18 de septiembre de 1938 en Río Piedras. Formó parte de lo que la crítica literaria denomina la Generación de 1960. Perteneció al grupo de escritoras que, a raíz del movimiento de liberación femenina de la década de 1970, redefinieron el rol de la mujer y su espacio social e íntimo. Aportó a ese objetivo con el uso de un lenguaje cotidiano, temas tan variados como los males sociales, la decadencia de la burguesía, el consumerismo y la experiencia amorosa y sensual, entre otros.
Nolla pasó gran parte de su infancia y juventud temprana en Mayagüez, a donde se mudó con su familia cuando tenía cinco años. Allí completó sus estudios primarios y secundarios. Su preparación universitaria la obtuvo en Manhattanville College de Nueva York, donde completó en 1960 un bachillerato en Ciencias Naturales con especialidad en Ciencias Biológicas. No obstante, debido a su amor por la literatura y con el apoyo de su prima, la también escritora Rosario Ferré, en 1967 comenzó una maestría en Estudios Hispánicos en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras.
En 1972, junto a Ferré, inició la publicación de la revista literaria Zona de Carga y Descarga, una de las más importantes de la década, aunque solo circuló hasta 1975. En esta publicación, colaboró como poeta, autora de prosa y crítica literaria. Publicó su primer poemario, “De lo familiar”, en 1973, en el cual denunció el caos social y espiritual que prevalecía en la sociedad y el individuo puertorriqueño de su época. Otras de sus publicaciones fueron: “El sombrero de plata” (1974) y “El ojo de la tormenta” (1975), que presentan un repudio a los valores que representan la clase burguesa del país. Por otro lado, en “Clave de sol” (1977), la poeta se centra en un yo intimista, exaltando la expresión del sentimiento y del goce sensual.
La autora también escribió para varios periódicos: “Claridad”, “El Mundo” y “El Nuevo Día”. Publicó en diversas revistas como “Mairena”, “Sin nombre”, “Caribán” y la revista “Cupey” de la Universidad Metropolitana de Cupey (actual Universidad Ana G. Méndez, Recinto de Río Piedras), la cual dirigió de 1987 a 1997. En dicha universidad se desempeñó como guionista del Centro de Estudios Televisados –conocido en la actualidad como Servicios de Educación a Distancia– y como profesora de Español y Humanidades. Además, se desempeñó como editora de la revista “Palabra de mujer”, órgano representativo de la Federación de Mujeres Puertorriqueñas a la que perteneció de 1976 a 1977.
Nolla incursionó en el género del cuento con el relato “Besitos de coco”, el cual publicó primeramente en “Zona de Carga y Descarga” en 1973, y “En esta casa no puede haber polvo”, incluido en el número antológico de la revista “Sin nombre”, dedicado al cuento puertorriqueño en 1975. Ambos cuentos plantean la decadencia de la burguesía puertorriqueña, y el segundo explora además el tema feminista. El cuento “La princesa y el juglar” figuró en su poemario “Clave de sol” que, aunque escrito al estilo de la literatura infantil, presenta alegóricamente la condición de la mujer en el Puerto Rico de la década de 1970. En 1989, publicó su único libro de cuentos titulado “Porque nos queremos tanto”.
Retomó el género poético con la publicación, también en 1989, de “Dafne en el mes de marzo”. Le siguieron los poemarios “Dulce hombre prohibido” (1994), “El caballero del yip colorado” (2000) y “Únicamente míos” (2000), ganador del Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines 2000, ofrecido por el Estado de Chiapas en México. Sobre este poemario la crítica literaria Carmen Dolores Hernández escribió en 2002: “Se trata de una poesía amorosa muy particular: lúcida, consciente, analítica, pero también apasionada. Su énfasis no es solo el amor en sí, sino sus circunstancias… En el panorama de la creación poética de Olga Nolla, éste representa, sin duda, una cima”.
En 1992 incursionó en el género de la novela con la publicación de “La segunda hija”, que recibió el primer premio de la categoría de novela del Pen Club de Puerto Rico en 1994. Esta novela fue objeto de controversia dentro del Departamento de Instrucción Pública de Puerto Rico por su abierto manejo de la sexualidad entre adolescentes. Luego publicó las novelas “El castillo de la memoria” (1996) y “El manuscrito de Miramar” (1998).
Olga Nolla falleció en la ciudad de Nueva York el 30 de julio de 2001. La editorial española Alfaguara publicó póstumamente su novela “Rosas de Papel” (2002).
Referencias:
Hernández, Carmen Dolores. “Del amor y su circunstancia”. El Nuevo Día/Domingo. (20 octubre 2002): 14.
Rivera de Álvarez, Josefina. “Literatura puertorriqueña, su proceso en el tiempo”. Madrid: Ediciones Partenón, 1983.
Torres, Víctor Federico. “Diccionario de autores puertorriqueños contemporáneos”. Guaynabo: Plaza Mayor, 2009.

18 de septiembre de 1938
Río Piedras
30 de julio de 2001
Nueva York
Publicado originalmente: 16 de septiembre de 2014
Revisión: Dra. Lizette Cabrera Salcedo, 13 de diciembre de 2022
Edición: Mariela Fullana Acosta, 26 de agosto de 2024




