Manuel Fernández Juncos es el autor del poema “La tierra de Borinquen”, que en 1954 fue adoptado como el himno oficial del país bajo el nombre de “La Borinqueña”.
Escritor, político y líder cultural
Nació el 11 de diciembre de 1846 en el pueblo de Tresmonte en Asturias, España. Emigró a Puerto Rico junto a su familia en 1857, cuando tenía doce años. Su primer hogar en el país fue en Ponce. Llegó a la isla con la educación primaria que recibió en su pueblo natal, pero continuó educándose de manera autodidacta. Su primer trabajo fue como dependiente en una pulpería (tienda) de un tío suyo. En 1865, se estableció en el pueblo de Vega Baja, donde contrajo nupcias con Dolores Náter Marrero. Allí también conoció al médico, poeta y periodista José Gualberto Padilla, quien lo alentó a incursionar en el periodismo. Sus primeros escritos se publicaron en “El Porvenir”, periódico sanjuanero fundado por José Julián Acosta. También colaboró en diversos rotativos, entre ellos en “El Derecho” en Ponce, “La Razón” en Mayagüez y “El Clamor del País”, difusor de las ideas autonomistas.
En 1877, tras haberse establecido permanentemente en San Juan, fundó “El Buscapié”, una publicación semanal de carácter literario. Más adelante, ese mismo año, fundó la “Revista Puertorriqueña”. En estas publicaciones dio a conocer sus relatos costumbristas –de carácter mayormente satírico y humorístico– poesías, ensayos biográficos, históricos y de crítica social, política y cultural. También realizó estudios y crítica literaria sobre los nuevos autores puertorriqueños y promovió a los talentos emergentes publicando sus obras en las páginas del semanario.
Varios de los escritos relacionados con los tipos y costumbres de Puerto Rico, que había divulgado en sus publicaciones periódicas, los recogió en sus libros “Tipos y caracteres” (1882) y “Costumbres y tradiciones” (1883). Los ensayos biográficos que había publicado anteriormente los reunió en “Semblanzas puertorriqueñas” (1888).
En el ámbito de la política, Manuel Fernández Juncos se afilió al Partido Liberal Reformista y, más adelante, al Partido Autonomista Puertorriqueño, sucesor del primero y creado en 1887. Ese mismo año, conocido como el “Año Terrible” o el de los compontes, sufrió persecución política, al igual que muchos otros autonomistas, y llegó a ser encarcelado en varias ocasiones. Favorecía la misma línea que Rafael María Labra y José Julián Acosta, quienes promovían un autonomismo administrativo, pero no político, es decir, que se mantuviera el vínculo político con España.
En 1897, Fernández Juncos se desligó del Partido Autonomista, al igual que José Celso Barbosa y otros disidentes, para fundar el Partido Autonomista Ortodoxo, Liberal o Puro. Ese mismo año, en el mes de noviembre, y luego de que Puerto Rico obtuviera la autonomía de España, formó parte del gabinete autonómico provisional en el que ocupó el cargo de Secretario de Hacienda.
Tras la Guerra Hispanoamericana de 1898, se retiró de la vida política. Sin embargo, continuó trabajando por la cultura puertorriqueña. Ante el proceso de americanización, que comenzó a observarse en la isla, defendió fervientemente el idioma español. Redactó libros de textos de enseñanza primaria en español entre los que figuran: “Los primeros pasos en castellano” (1901), “Libro cuarto de lectura” (1902), “Canciones escolares” (1903), “Compendio de moral para las escuelas” (1904), “Antología portorriqueña” (1907) y “Lecturas escogidas” (1910).
Su preocupación por el bienestar social del país lo motivó a convertirse en delegado de la Cruz Roja Española en Puerto Rico, desde el año de su fundación en 1895. Abogó y colaboró en la fundación de otras instituciones como la Biblioteca Municipal de San Juan, el Instituto Civil de Segunda Enseñanza y la Institución de Enseñanza Popular. También creó, en 1906, la Casa de Niños, en la cual proveía alimentación, ropa y albergue. Esta se estableció inicialmente en los bajos del Ayuntamiento de San Juan y, en 1926, fue trasladada a un edificio en Miramar.
Fue presidente del Ateneo Puertorriqueño entre 1887 y 1893, y dirigió la Academia Antillana de la Lengua. También fue miembro de la Academia Cervantina Española, la American Academy of Political and Social Sciences, el Instituto Geográfico Argentino y el Liceo Hidalgo de México. En 1907, recibió condecoraciones del Ateneo Puertorriqueño y del Casino Español. En 1916, la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras le otorgó un doctorado honoris causa. Manuel Fernández Juncos murió en San Juan, el 18 de agosto de 1928.
En 1954, el Estado Libre Asociado de Puerto Rico adoptó su poema “La tierra de Borinquen” como el himno oficial del país, bajo el nombre de “La Borinqueña”.
Referencias:
Rivera de Álvarez, Josefina. “Literatura puertorriqueña: su proceso en el tiempo”. Madrid: Ediciones Partenón, 1983.
Rosa Nieves, Cesáreo y Esther Melón. “Manuel Fernández Juncos”, en Biografías, Colecciones Puertorriqueñas. Connecticut: Troutman Press, edición especial para Editorial Cumbre, 1970.

11 de diciembre de 1846
Tresmonte, España
18 de agosto de 1928
San Juan, Puerto Rico
Autor: Grupo Editorial EPRL
Publicado: 17 de septiembre de 201
Revisión: Dra. Lizette Cabrera Salcedo, 23 de julio de 2022
Edición: Mariela Fullana Acosta, 24 de marzo de 2025




