Joseph B. Foraker fue el autor de la primera ley orgánica redactada en Estados Unidos para Puerto Rico.
El Congreso de Estados Unidos aprobó el 11 de abril de 1900 la Ley Foraker. Esta fue la primera ley redactada propiamente para la administración de Puerto Rico por parte de la metrópoli que sustituyó a España en 1898. Por eso se le conoce como “la primera ley orgánica”. Esta ley reemplazó el gobierno militar, que había existido en Puerto Rico desde que finalizó la Guerra Hispanoamericana, por un gobierno civil.
La Ley Foraker estableció que el gobernador y los funcionarios del gabinete seguirían siendo nombrados por el Departamento de la Defensa de Estados Unidos. Este estatuto mantuvo el estatus colonial de Puerto Rico. La misma estuvo vigente hasta 1917.
En 1898, tras la derrota de España en la Guerra Hispanoamericana y la firma del Tratado de París, Puerto Rico pasó a ser territorio de Estados Unidos. Desde el 25 de julio de 1898 hasta abril de 1900, Puerto Rico se consideró un territorio ocupado, por lo que su gobierno era de carácter militar, liderado por oficiales de las fuerzas armadas estadounidenses.
Ante el creciente descontento y la ambigüedad del estatus político, muchos líderes políticos puertorriqueños comenzaron a abogar en Washington para que se resolviera el asunto del estado legal de Puerto Rico. El estatus político prevaleciente acarreaba problemas como la imposición de altos aranceles a los productos que iban de Puerto Rico a Estados Unidos y viceversa, porque el país se consideraba todavía un territorio extranjero.
El 9 de enero de 1900, el presidente del Comité del Senado de Estados Unidos para las Islas del Pacífico y Puerto Rico, el senador Joseph B. Foraker, presentó un proyecto de ley que abordaba la situación puertorriqueña. En su forma original, el proyecto extendía la constitución, las leyes y la ciudadanía estadounidense a Puerto Rico y se liberalizaría el comercio. Algunos sectores estadounidenses no estuvieron de acuerdo en conferir tanta libertad a los puertorriqueños por lo que el proyecto fue enmendado. Se aprobó el 11 de abril de 1900, pero no se puso en vigor en Puerto Rico hasta el 1 de mayo del mismo año.
La ley dispuso la creación de un cuerpo político llamado el “Pueblo de Puerto Rico”, con ciudadanía puertorriqueña y la protección de Estados Unidos. Esto resultó problemático debido a que el país no era un estado soberano, sino que para todos los efectos seguía siendo una colonia.
También estableció un gobierno civil, cuyos puestos políticos serían ocupados, en su mayoría, por funcionarios estadounidenses. El poder ejecutivo estaría en manos de un gobernador civil, el cual sería seleccionado por el presidente de Estados Unidos. Los poderes legislativos locales residirían en una Asamblea Legislativa, que constaría de un Consejo Ejecutivo de 11 miembros, de los cuales no podría haber más de cinco puertorriqueños, y una Cámara de Delegados de 35 miembros elegidos cada dos años por el pueblo.
El gobernador podía nombrar algunos de los funcionarios, pero la mayoría de estos eran elegidos por el presidente de Estados Unidos. El Consejo Ejecutivo servía, además, como gabinete del gobernador, quien, a su vez, tenía el poder de vetar toda legislación decretada. Las leyes que decretara la Asamblea Legislativa tendrían que recibir la aprobación del Congreso de Estados Unidos, el cual mantenía la facultad de anularlas.
La Ley Foraker también creó el cargo de Comisionado Residente en Washington, el cual sería elegido por el pueblo cada dos años. Originalmente, podía presentarse ante todos los departamentos, pero no ante el Congreso. El poder limitado del comisionado residente causó insatisfacción en los líderes puertorriqueños que abogaron para que se les otorgara el mismo derecho que tenía el del territorio de Hawái, que tenía un delegado en el Congreso con voz, pero sin voto. Ese derecho se le confirió al delegado de Puerto Rico en 1904.
El poder judicial recaería en las cortes y tribunales de Puerto Rico: el Tribunal Supremo, los tribunales de distrito y los tribunales municipales, que se crearon durante el gobierno militar. El Supremo tendría un juez presidente, cuatro jueces asociados y un alguacil, todos nombrados por el presidente. El gobernador se encargaría de escoger a los jueces de los tribunales de distrito, con la aprobación del Consejo Ejecutivo, y la Asamblea Legislativa nombraría a los jueces de los tribunales municipales, así como a los demás empleados. La ley decretaba, a su vez, que en Puerto Rico se creara un distrito judicial con su propio tribunal de distrito (tribunal federal), con las mismas funciones que los tribunales de distrito de Estados Unidos, en el que se atenderían los casos que, por lo general, se procesaban en las cortes de circuito de Estados Unidos.
El canje de la moneda se fijó en 60 centavos estadounidenses por cada peso español, lo que constituía una devaluación del valor del peso. Esto tuvo como consecuencia que los precios aumentaran, mientras que los salarios se ajustaron al cambio.
En cuanto a los impuestos, se estipulaba que se cobrarían los mismos aranceles que en Estados Unidos sobre los artículos importados de países extranjeros. Las mercancías intercambiadas con Estados Unidos estarían sujetas al pago de un 15% de los derechos arancelarios que devengaban los artículos similares que procedían de países extranjeros. Sin embargo, una vez que el Gobierno de Puerto Rico estableciera el sistema de tributación local, se dejarían de cobrar los derechos de aduanas sobre la mercancía que llegara a Puerto Rico procedente de Estados Unidos y viceversa. Además, toda mercancía que se intercambiara entre Puerto Rico y Estados Unidos se transportaría en barcos de la marina mercante de Estados Unidos, la cual era más cara que la de otros países.
Referencias:
“Ley Foraker del 1900 de Puerto Rico”. Lex Juris Puerto Rico, http://www.lexjuris.com/lexlex/lexotras/lexleyforaker.htm. Consultada el 19 de noviembre de 2020.
Luque de Sánchez, María Dolores. “La ocupación norteamericana y la Ley Foraker: (la opinión puertorriqueña) 1898-1904”. Río Piedras: Editorial Universitaria, Universidad de Puerto Rico, 1980.
Rafucci de García, Carmen I. “El gobierno civil y la Ley Foraker: antecedentes históricos”. Río Piedras: Editorial Universitaria, Universidad de Puerto Rico, 1981.
Publicado: 11 de septiembre de 2014
Actualización: Dra. Lizette Cabrera Salcedo, 19 de noviembre de 2020
Edición: Mariela Fullana Acosta, 29 de marzo de 2024




