Antigua Escuela de Medicina Tropical, ubicada en la avenida Constitución en Puerta de Tierra, San Juan, Puerto Rico. (Suministrada)
La Escuela de Medicina Tropical (EMT) se estrenó el 22 de septiembre de 1926. Fue la primera escuela en América fundada con el propósito de investigar y educar a los médicos acerca de las enfermedades tropicales. También fue la precursora de la actual Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico.
En el marco de las conquistas y la colonización se propagaron en las zonas tropicales y subtropicales del mundo múltiples enfermedades que cobraron muchas vidas de las poblaciones originarias. Estas enfermedades, causadas por virus, bacterias, parásitos y otros agentes infecciosos, eventualmente dieron paso a la clasificación de enfermedades tropicales, para las que se crearon centros de investigación para su análisis y tratamiento.
En Puerto Rico, era necesario crear una institución que se dedicara a la investigación médica de algunas de estas enfermedades tropicales, como la anemia o la malaria, las cuales estaban afectando masivamente a la población. Asimismo, hacía falta un centro de estudios graduados para médicos que buscaban especializarse en esas enfermedades. Es por eso que el 23 de junio de 1924, mediante la Resolución Conjunta Núm. 3, se ordenó la creación de la Escuela de Medicina Tropical. Mediante un acuerdo entre la Universidad de Puerto Rico (UPR) y la Universidad de Columbia, de Nueva York, firmado en 1925, se logró establecer dicha institución.
Este convenio permitió el funcionamiento de la escuela –y el de sus laboratorios de medicina tropical y salud pública– de 1926 hasta 1949. La EMT fue creada originalmente como una entidad semiautónoma de la UPR. Fue ubicada en un lote aledaño al Capitolio, en Puerta de Tierra, en tres edificios que fueron construidos para albergar sus salones, biblioteca y laboratorios de bacteriología, química, patología y parasitología. En 1929 se le añadió un hospital universitario con 40 camas.
La administración de la institución estaba a cargo de una Junta Especial de Síndicos compuesta de cinco miembros. La Universidad de Puerto Rico elegía tres y la Universidad de Columbia los otros dos.
El acuerdo entre ambas instituciones estipuló que la universidad estadounidense tenía la autoridad de establecer la política institucional y tendría a cargo los nombramientos de los profesores, con la aprobación de la UPR. Sin embargo, la carga económica recaería en el gobierno insular, mientras que la Universidad de Columbia se encargaría del sueldo del director y enviaría docentes para que ofrecieran los cursos que el profesorado regular no estuviese capacitado para dictar.
La primera sesión de cursos –que ofrecieron profesores de Columbia– fue en octubre de 1926. En principio, estos estaban dirigidos a estudiantes graduados en medicina y salud pública, que estudiaban las causas y manifestaciones de la uncinariasis y la malaria con trabajo de campo. Pero la oferta se fue ampliando a medida que otros investigadores se fueron sumando. La UPR y la Universidad de Columbia desarrollaron “un matrimonio por conveniencia” donde se beneficiaban ambas partes, como ha destacado el doctor Raúl Mayo y otros investigadores.
La EMT se convirtió en la institución principal de investigación en el tema de enfermedades tropicales de América, lo cual atrajo a una gran cantidad de estudiantes graduados e investigadores de diversas partes del mundo. Debido a la calidad de sus estudiantes, el Departamento de Sanidad de Puerto Rico puso a su disposición el laboratorio para la prevención de peste bubónica y el Leprocomio Insular, para llevar a cabo investigaciones.
Instituto de Medicina Tropical e Higiene
Cabe destacar que la fundación de la Escuela de Medicina Tropical fue producto de la evolución de una serie de entidades que se crearon para el tratamiento de la anemia.
En 1899 Bailey K. Ashford, médico del ejército estadounidense, a través de sus investigaciones, descubrió que la anemia tropical o uncinariasis era provocada por un parásito que se introducía en el cuerpo, mayormente, a través de los pies. Para controlar esta epidemia el gobierno creó la Comisión de Anemia de Puerto Rico (1904), cuyo propósito consistió en proveer tratamiento para dicha enfermedad. La Junta estaba compuesta por Ashford, Walter King y Pedro Gutiérrez Igaravídez, director del Hospital de Bayamón, que también estudiaba la enfermedad.
Bajo la dirección de dicha comisión, se creó el Servicio de Dispensarios de Anemia alrededor del país. Estos dispensarios también recibían numerosas visitas de pacientes con otras aflicciones tropicales, por lo que decidieron que no podían limitar el servicio médico solo al tratamiento de la anemia. En 1907 se fundó una segunda Comisión de Anemia. Desde allí y la organización original, el doctor Isaac González Martínez –pionero en la investigación de cáncer en el país–, sobresalió con los otros investigadores.
Para abordar el estudio y tratamiento de las enfermedades endémicas como la tuberculosis, el gobierno ordenó una reorganización del Servicio de Dispensarios, lo que resultó en la creación del Servicio de Enfermedades Tropicales y Transmisibles. Esta nueva institución, cuyo director fue el doctor Gutiérrez Igaravídez, estableció un laboratorio en cada uno de los siete distritos senatoriales. Esta institución se transformó en 1912 en el Instituto de Medicina Tropical e Higiene, cuya sede se encontraba en el sótano de la Casa Rosa, en el San Juan antiguo.
Con el propósito de hacer más efectiva la gestión de la entidad, los fundadores se propusieron incorporar el componente educativo a la organización. De esta forma, el 23 de junio de 1924, mediante la Resolución Conjunta Núm. 3, se ordenó la creación de la Escuela de Medicina Tropical. En esa resolución se estipuló que todas las propiedades del Instituto de Medicina Tropical e Higiene pasarían a manos de la escuela, y que había que construir una sede en los terrenos donde eventualmente se estableció.
Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico
La Escuela de Medicina Tropical fue evolucionando con el tiempo. En la década de 1940, comenzó a ofrecer cursos graduados en salud pública. Posteriormente, sumó a su oferta maestrías en salud pública, educación y enfermería. A pesar de su crecimiento y transformación, según avanzó la década se multiplicaron otras enfermedades y creció la necesidad de una institución que educara a más médicos y profesionales de la salud.
El 15 de mayo de 1949, la Asamblea Legislativa aprobó la Ley Núm. 378 que derogó la ley que regía la Escuela de Medicina Tropical, ordenando a la Universidad de Puerto Rico a crear la Escuela de Medicina. A pesar de la oposición de la administración y el personal docente de la EMT, el 21 de agosto de 1950 se fundó la Escuela de Medicina de la UPR, dando fin a una etapa de la investigación científica puertorriqueña.
Esta escuela ocupó la sede de Puerta de Tierra hasta la década de 1960, cuando se mudó gradualmente al Recinto de Ciencias Médicas de Río Piedras. El edificio de la antigua Escuela de Medicina Tropical fue incluido el 29 de septiembre de 1983 en el Registro Nacional de Lugares Históricos de Estados Unidos.
Referencias:
“Antigua Escuela de Medicina Tropical (1928). Revista Athenea, Universidad de Puerto Rico. https://www.geoisla.com/2019/11/antigua-escuela-de-medicina-tropical-1928/. Consultado el 22 de noviembre de 2023.
Maldonado, Norman. “El Dr. Pedro Gutiérrez Igaravídez (1871-1935) y el Instituto de Medicina Tropical”. Revista Galenus, https://www.galenusrevista.com/El-Dr-Pedro-Gutierrez-Igaravidez.html.Consultado el 1 de junio de 2021.
Mayo-Santana, Raúl; Silvia E. Rabionety Ángel Román Franco. “Historia de la medicina tropical en Puerto Rico en el siglo XX”. San Juan: Ediciones Laberinto, 2022.
Publicado: 12 de septiembre de 2014
Revisión: Dra. Lizette Cabrera Salcedo, 22 de diciembre de 2023
Edición: Mariela Fullana Acosta, 28 de febrero de 2024




