Medios de comunicación en Puerto Rico, tecnologías y narrativas de tres siglos  

Introducción
Nos acercamos de forma introductoria a algunos de los momentos en que se incorporaron las tecnologías de la comunicación en Puerto Rico, así como al desarrollo de los medios masivos de comunicación, sus empresas y producciones textuales y discursivas. Los siguientes sub-temas estructuran este enfoque a la cultura de medios puertorriqueña: la imprenta y el periodismo y su afán civilizador durante el sigloXIX; las industrias de la comunicación durante el siglo XX; El Mundo y el Imparcial; el surgimiento de las industrias mediáticas y de comunicación; la radio y la publicidad, 1920-1940; las narrativas y la industria mediática entre 1930 y 1940; la televisión y el desarrollismo del Estado Libre Asociado, 1950-1960; las narrativas televisivas, 1950-1960; la massmediación, 1970-1990; y la convergencia multimedia desde el 1990 hasta el siglo XXI.

La imprenta: siglo XIX

Un minucioso estudio historiográfico publicado en España en la revista Ambito, Revista Internacional de Comunicación, en 2000, por Miguel B. Márquez, profesor de la Universidad de Sevilla, recoge la documentación histórica existente para proponer que el primer periódico puertorriqueño, La Gaceta, comenzó a publicarse el 3 de mayo de 1806 en la Capitanía General de la Isla; órgano informativo oficial del gobierno, continuó publicándose tras la invasión estadounidense con el nombre de La Gaceta de Puerto Rico hasta septiembre de 1902, sustituyendo el escudo de España por el águila de Estados Unidos. Sin embargo, más difícil es fijar la fecha de la llegada de la imprenta a la Isla. La literatura del siglo XIX (Alejandro Tapia y Rivera y Cayetano Coll y Toste) al igual que la investigación de Miguel B. Márquez concuerdan que llegó durante la gobernación de Toribio Montes, entre 1805 y 1806, y que el primer impresor fue Juan Jacinto Rodríguez Calderón, y no un francés de apellido Delarue como han afirmado Eduardo Neumann (Benefactores y Hombres Notables de Puerto Rico, 1896), Salvador Brau (Historia de Puerto Rico, 1904) y Paul G. Miller (Historia de Puerto Rico, 1922).

En gran medida, la publicación de La Gaceta proveyó un instrumento de centralización de la información oficial del gobierno:
"La Gaceta de esta Ciudad es un papel público del que puede valerse este Superior Gobierno para comunicar y anunciar asuntos interesantes a toda la Isla, así como lo hace para estimular los progresos de la vacuna con la cooperación de los Partidos en donde se haya permanente el fluido valioso como también la saca de frutos, el arribo de embarcaciones que interesan la exportación de ellos y de cuantos otros artículos se les quiera ofrecer para el trato y permuta, y lo que no es menos, el introducir las noticias importantes públicas, y militares... que dio bastantemente a entender la circular Núm. 50 de 26 de marzo del año próximo pasado..." (Circular número 85 del gobernador Toribio Montes del 13 de marzo de 1807).

Este afán centralizador de la información por parte de las autoridades coloniales y los vaivenes de la política española explican el lento inicio de publicaciones periódicas en Puerto Rico. No será hasta 1814 que se publiquen otros dos periódicos, el Diario Económico de Puerto Rico, el 28 de febrero, y El Cigarrón, el 1 de mayo. Durante la primera mitad del siglo XIX aparecen: El Investigador (1820), el Diario Liberal y de Variedades de Puerto Rico (1821), El Eco, Diario Noticioso de Puerto Rico (1822), el Boletín Instructivo y Mercantil de Puerto Rico (1839), y El Ramillete, semanario literario de corta duración en 1845.

Periodismo y afán civilizador durante el siglo XIX

El periodismo del Puerto Rico de la primera mitad del siglo XIX gestó las características principales de la prensa de la segunda mitad del siglo, y en gran medida del discurso periodístico puertorriqueño del siglo XX. En ausencia de grandes vías de comunicación, el periodismo paulatinamente fue desarrollando a través del siglo unas formas de narrar que, desde los intereses particulares de un afán civilizador, proponían formas de bienestar social, prosperidad, civilización y formas de libertad civil y política. Se desarrolló un periodismo conservador, oficial, como el de La Gaceta y otro liberal que se mantuvo a pesar de las interrupciones del proyecto liberal español y los altibajos de las aspiraciones constitucionales en España; tal fue el caso de El Investigador, el Diario Liberal y de Variedades y el Boletín Instructivo Mercantil, entre otros. A través de todo el siglo XIX, estas dos formas de periodismo se manifestaron en las páginas de los cinco tipos de prensa que se desarrollaron en la Isla: la oficial (La Gaceta, La Integridad Nacional, El Pabellón Español, entre otros), la política-noticiosa (El Agente, La Revista de Puerto Rico, La Democracia, La Correspondencia, entre otros), la mercantil-comercial (Boletín Instructivo y Mercantil, Revista de Agricultura, Industria y Comercio, entre otros), la satírica-liberal (Don Severo Cantaclaro, La Abeja, El Buscapié, entre otros), la masónica (El Delta, La Logia, El Mallete, entre otros), la literaria (El Ramillete, El Palenque de la Juventud, El Amigo del Pueblo, El Campo, entre otros) y la religiosa (El Semanario Católico, El Peregrino, El Universo, El Boletín Eclesiástico).

Con excepción de La Gaceta, al igual que en muchas otras partes de América Latina durante el siglo XIX, la acción de fundar un periódico en Puerto Rico respondió a una forma de mecenazgo liberal, en donde una persona o familia perteneciente al sector de hacendados, comerciantes o profesionales utilizaba sus recursos económicos para avanzar criterios editoriales según sus concepciones económicas y políticas, y su manera de articular las demandas sociales y civilizadoras del momento. En términos narrativos encontramos en estos periódicos una forma de escritura híbrida, a pie entre la novela, la crónica, el testimonio y el periodismo, cuya finalidad, en la mayoría de los textos, es la denuncia política y social.

Si bien la imprenta fue la tecnología más importante durante el siglo XIX para el desarrollo del primer medio masivo de comunicación en la Isla, al cerrar el siglo, otras tecnologías significativas para el posterior desarrollo de una cultura de masas habían hecho su aparición. Un anuncio del Boletín Instructivo y Mercantil del 29 de agosto de 1846 informó la llegada de la fotografía a la isla. Así mismo, cobró importancia el primer taller litográfico que abrió en Puerto Rico en octubre de 1875, establecido por Francisco Larroca y dirigido por un emigrante catalán de apellido Ricart.



Introducción a las industrias de la comunicación durante el siglo XX

Las tecnologías que existían desde el siglo XIX se renovaron al llegar el siglo XX, y sus redes se ampliaron: ferrocarriles, telégrafo, teléfono y electricidad. Los periódicos fueron adquiriendo nuevas máquinas de linotipo que permitieron aumentar sus tiradas. Las cámaras de imagen en movimiento llegaron con la Guerra Hispanoamericana. Los camarógrafos que desembarcaron con las tropas de Estados Unidos trajeron consigo la tecnología. La primera sala de proyección fue una carpa, el Cine Pathé, que se colocó frente al Teatro Tapia alrededor de 1909. Manuel Portell y Miguel García abrieron en 1910 otra carpa en Puerta de Tierra, el cine Tres Banderas. El 2 de diciembre de 1922 la WKAQ radio comenzó la transmisión radiofónica en la isla. Fue Joaquín Agusty Ramírez de Arellano quien emitió las primeras palabras: Esta es WKAQ, en San Juan, capital de Puerto Rico, la Isla del Encanto y donde se produce el mejor café. En 1954 comenzó la televisión. Canal 2, WKAQ-Telemundo, y Canal 4, WAPA, empezaron las pruebas de transmisión de señal a principios del año. El 28 de marzo de 1954 inició Telemundo la primera programación organizada. El cine, la radio y la televisión fueron los medios de comunicación más importantes para el desarrollo de una cultura de masas en el Puerto Rico del siglo XX. Al cerrar el siglo XX y comenzado el siglo XXI, una nueva tecnología comenzó a destronar a los medios tradicionales, la internet y la world wide web. En 1988 la Universidad de Puerto Rico se convirtió en el primer proveedor de internet en la isla para el sector público y privado. Posteriormente, en 1994 la empresa CaribeNet fue la primera empresa privada en Puerto Rico en proveer servicios de internet y con acceso al world wide web.

El Mundo y el Imparcial

La economía de la isla se transformó una vez entrado el siglo XX. En un primer momento, entre 1898 y 1939, pasó de una economía mercantil a una de corte capitalista basada en la explotación por corporaciones radicadas en Estados Unidos de las grandes centrales azucares y de las industrias del tabaco, el café y la aguja. El Boletín Mercantil, La Democracia y La Correspondencia fueron tres de los periódicos que sobrevivieron el cambio de metrópoli. Los medios de comunicación se incorporaron a los nuevos procesos económicos, dando paso a lo largo del siglo XX a la paulatina creación de grandes empresas mediáticas.

Poco a poco fueron desapareciendo los periódicos que habían surgido durante el siglo XIX como iniciativas particulares de profesionales, comerciantes y hacendados. Al concluir la Primera Guerra Mundial se fundaron los dos periódicos nacionales de mayor tirada hasta 1973, El Imparcial (fundado en 1918) y El Mundo (en 1919). Comenzaba a perfilarse en Puerto Rico una lenta pero progresiva profesionalización del periodismo y de las industrias de telecomunicaciones. Ambos periódicos se afianzaron en el momento en que una nueva configuración de clases se operó en Puerto Rico tras la crisis económica que produjo la Gran Depresión de 1929. Sirvieron de espacio aglutinador en donde los pequeños propietarios de tierras que eran desplazados o amenazados por las grandes corporaciones, los profesionales, los intelectuales y muchos otros cuya base y posición social se veía afectada por la dominación estadounidense vieron sus voces e intereses representados.

Los dos periódicos se cimentaron en plena época del crecimiento económico de la isla, a partir de la década del cuarenta y con mayor fuerza durante la década del cincuenta. Ambas empresas, al igual que el país, comenzaron a dar señales de desgaste al cerrar la década del sesenta. Con la crisis económica que en 1973 afectó a todas las economías mundiales, El Imparcial desapareció y El Mundo comenzó a desmembrarse en 1972, a partir de una huelga que duró siete meses. Unos años de problemas financieros y la incapacidad de una reorganización laboral y editorial condujeron a su cierre el 31 agosto de 1987.

El periódico El Imparcial se había renovado en 1933 bajo la dirección de Antonio Ayuso Valdivieso. Años más tarde se mudó a su emblemática y moderna sede en la Calle Comercio 450 en San Juan, hasta su cierre en 1973. Angel Ramos y José Coll Vidal habían sido los dueños de El Mundo desde 1929, cuando lo compraron a Romualdo Real. En 1946 Angel Ramos compró a Coll Vidal su participación del periódico, convirtiéndose en su dueño. En 1954 Ramos presidía el primer gran conglomerado mediático de Puerto Rico: el periódico El Mundo, WKAQ Radio y WAKQ, Canal 2 de televisión. A pesar de la muerte de Angel Ramos en 1960, las empresas El Mundo continuaron relativamente intactas hasta 1975.

Estas dos empresas periodísticas fueron construyendo una esfera pública en torno a una sociedad con altas tasas de alfabetización: 68.5% en 1940 y 74.4% en 1950. Integraban información sobre asuntos de actualidad, publicidad y entretenimiento, a la vez que conjugaban el periodismo ideológico, el periodismo informativo y el periodismo de explicación. Esta tensión entre la prensa ideológica, la informativa y la de explicación comenzó a agudizarse a finales de la década del 50. En 1959, comenzaron a publicarse el semanario Claridad (junio de 1959) y The San Juan Star (noviembre de 1959). A medida que la década de los sesenta transcurría, las tensiones se acrecentaron. Entre 1968 y 1973 se agudizaron, a la vez que el modelo económico de Manos a la Obra se derrumbó.





Surgimiento de las industrias mediáticas y de comunicación: la radio y la publicidad, 1920-1940

Entre las décadas de 1920 y 1930, comenzó a consolidarse y a fortalecerse lentamente la industria de la radio que despuntaría en la década del cuarenta. Joaquín Agusty Ramírez de Arellano había comenzado la transmisión de WKAQ radio en 1922 como parte de los proyectos de innovación telefónica en la isla. Estos trabajos fueron llevadas a cabo por la compañía que los hermanos Sosthenes y Hernan Behn fundaron en 1920, la International Telephone and Telegraph Corporation (ITT). Tras el éxito tecnológico de la primera transmisión, la ITT creó una subsidiaria para atender los asuntos de radiofonía, la Radio Corporation of Porto Rico y otra para atender la telefonía, la Porto Rico Telephone Company.

WNEL, de don Juan Pizá, fue la segunda emisora del país, fundada en San Juan el 17 de noviembre de 1934. Julio M. Conesa inauguró en Ponce la tercera emisora el 30 de mayo de 1936, la WPRP, que luego pasó a manos de la Voice of Puerto Rico, Inc., a cargo de Ramón Montaner. En 1937 la industria publicitaria incursionó directamente en la radio y estableció la cuarta estación de radio en la isla, WPRA-Mayagüez, cuyo dueño era la Puerto Rico Advertising Company de Andrés Cámara. El establecimiento de la WPRA estuvo bajo la supervisión del ingeniero Rafael Pérez Perry. Ponce tuvo una segunda estación en 1940, WPAB, propiedad de la Porto Rico American Broadcasting Corporation.

Félix Muñiz Souffront fundó en 1923 la primera agencia de publicidad de Puerto Rico: West Indies Advertising Company. 19 años después, en 1943, Muñiz Souffront y Enrique Abarca Sanfeliz abrieron la quinta estación radial de Puerto Rico, WIAC (al igual que había hecho la WPRA, las siglas de la estación correspondían a las de la agencia publicitaria). José Ramón Quiñones fundó en 1947 WAPA Radio, cuyas siglas eran las de la Asociación de Productores de Azúcar.

El mapa de ampliación de cobertura de la industria radial durante los años treinta y cuarenta; época de diversos proyectos para el desarrollo económico de la isla, se completó en 1948. Si bien entre 1922 y 1942 sólo había cinco estaciones que cubrían a San Juan, Ponce y Mayagüez, entre 1943 y 1948 se establecieron 17 estaciones de radio, para un total de 22, con estaciones en Arecibo (WKBM, 1945 y WCMN, 1946), Caguas (WRIA, 1947) y Fajardo (WIBS, 1947).

Al cerrar la década del cuarenta la isla contaba con una industria cultural mediática. Esta industria permitió que el proyecto de construcción de país, que culminó con la creación del Estado Libre Asociado en 1952, entrara al espacio cotidiano de las grandes masas de la población. Al igual que en el resto de América Latina, la industria mediática trajo consigo una modernidad entendida como desfile de productos de la publicidad y proveyó al desplazado rural con mecanismos para su integración a la contemporaneidad urbana.

Las industrias de contenidos fueron cobrando importancia. En 1944 Samuel Badillo fundó la empresa Publicidad Badillo. Por otro lado, la Compañía de Fomento Industrial contrató en 1948 a la agencia de publicidad Hamilton Wright para que se encargara de promover el proyecto de modernización de la isla. El gobierno insular había dispuesto durante la década del cuarenta de personas como Rafael Torres Mazzorana, Miguel Angel Santín, Tomás Blanco, José I. de Diego y Padró para divulgar a la población, a través de los medios de comunicación, los proyectos de las agencias gubernamentales. Gustavo Agrait fue el primer director de información que nombró Luis Muñoz Marín en 1949.

Durante estos años de construcción del país, los tiempos modernos quedaron plasmados también en la tecnología del cine. Rafael J. Colorado, Juan E. Viguié Cajas y Rafael Ramos Cobián habían producido las primeras películas filmadas en Puerto Rico. En 1949 el gobierno creó la División de Educación a la Comunidad (DIVEDCO), a la vez que se iban construyendo las grandes salas de cine para la proyección de películas de Hollywood. La DIVEDCO aglutinó un grupo de técnicos, directores, artistas y escritores, a la vez que sentó las puestas para el desarrollo de un cine nacional. Además, contrató los servicios de escritores como Emilio Díaz Valcárcel, René Marqués y Pedro Juan Soto para escribir los guiones. Un grupo de importantes directores puertorriqueños se formó en la unidad de cine de la DIVEDCO: Amílcar Tirado, Luis Maysonet, Angel F. Rivera y Marcos Betancourt, entre otros.



Narrativas e industria mediática entre 1930 y 1940.

Programas radiales de las décadas del 1930, 40 y 50 tales como, "Los jíbaros de la radio", (primer programa de la radio puertorriqueña, que se transmitió por WKAQ radio desde el 5 de diciembre de 1932 hasta 1959), "Los embajadores del buen humor", (su transmisión comenzó en la radio en 1937 y luego, el 4 de julio de 1954, pasó a la televisión), - fueron programas de comedia y de sátira política que formaron parte de un proyecto cultural. Este proyecto había comenzado durante el siglo XIX en periódicos y revistas tales como El Buen Humor (1881), Don Severo Cantaclaro (1873-74), El Sastre de Campillo (1897), La Víbora (1898). Entroncó este proyecto con revistas satírico-humorísticas como lo fueron Punto y Coma, El carnaval, Florete y otras tantas durante las décadas del 20 y del 30 del pasado siglo. Entre 1865 y finales de 1940 se puede nombrar la existencia de unas 124 revistas de humor y sátira política.

Por otro lado, comedias radiales como: "¡Qué sirvienta!", "El tremendo hotel", "Esta es mi suegra", "Torito & Co.", "La familia Pérez", 'Gloria y Miguel", 'La tremenda corte" y "El colegio de la alegría" trajeron consigo la modernidad entendida como un desfile de productos de la publicidad. De esta forma programas como: "La novela Colgate", "el radio teatro Philipps", "La novela Denia", "Malta Dukesa y Kresto", "La taberna India" y "La taberna Corona", entre otros, proveían las voces para unas biografías colectivas de los sectores de la población que se incorporaba al desarrollo del País. Torito & Company y El tremendo hotel, transmitidos por WKAQ radio en su bloque de programación del mediodía eran de los programas de mayor audiencia.

El mundo noticioso también llegó a través de la radio. El primer radioperiódico lo comenzó a transmitir en WKAQ 1934. El espacio de noticias se llamó La Correspondencia de Puerto Rico. En los años 50 Radio El Mundo incorporó espacios de noticias como fueron "Combas Guerra Informa", "Trans Caribbean Informa" y "El noticiero de la una". No obstante, la modalidad de periodismo electrónico tardará muchos años en llegar. Sin embargo, la prensa escrita de la época recuerda la cobertura que hizo la WNEL de la visita de Carlos Gardel a la isla en 1935, la de WAPA del fuego en el Jack?s Club del Condado en 1948 y la que llevó a cabo WIAC de la revuelta nacionalista de 1950.

La televisión y el desarrollismo del Estado Libre Asociado, 1950-1960

El Estado Libre Asociado preparaba las festividades para su segundo aniversario cuando el 28 de marzo de 1954 WKAQ Telemundo emitió al país su señal televisiva a las 4 p.m. Lo hizo con un drama en directo titulado El caso de la mujer asesinadita un drama en vivo protagonizado por Mapy Cortés, María Judith Franco, Esteban de Pablos, Luis de Tejada y Alicia Moreda. Unos días antes, el 1 de marzo, un grupo de puertorriqueños atacó la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Dentro de grandes tensiones en el sector político de la isla y en plena Guerra Fría comenzó la televisión en Puerto Rico.

Por su presencia mediática y su influencia político cultural, las empresas El Mundo representaron, más que ninguna otra, el milagro financiero de las políticas económicas de los años cincuenta. Entre 1946 y 1954 Angel Ramos construyó el primer conglomerado mediático en la isla. Adquirió la totalidad del periódico El Mundo en 1946 y en 1947 fundó Radio El Mundo, WEMB. Esta estación desaparecería enseguida ya que el 31 de octubre de 1949 compró la WKAQ a la Internacional Telephone and Telegraph (ITT). Ese año también compró la WNEL. El 10 de octubre de 1951 dejo de usar la frecuencia 1240kHz y comenzó a transmitir WKAQ, Radio El Mundo, en la frecuencia 580kHz, utilizada hasta entonces por WIAC. Estos cambios y fusiones en la industria radial trajeron consigo descontentos entre muchos de los que laboraban en las estaciones radiales que las empresas El Mundo habían adquirido. A los pocos meses de comprar WKAQ, el gremio de prensa y radio de Puerto Rico, fundado y dirigido por el periodista Ismael Delgado González, declaró una huelga contra Radio El Mundo. Este fue el primero de varios conflictos laborales dentro de las empresas El Mundo.

Consolidada la industria radial, Angel Ramos pasó a desarrollar la estación de televisión. Ramos contrató al Rafael Delgado Márquez para que se encargara del proyecto. Desde 1942 hasta el momento de su contratación en 1952, Delgado Márquez había sido Director General de la Autoridad de Comunicaciones de Puerto Rico. El 28 de enero de 1954 comenzaron las transmisiones de prueba del canal 2 WKAQ. A pesar de otras pruebas durante el año, no fue hasta el 28 de marzo de ese año que WKAQ Telemundo inauguró la televisión comercial en Puerto Rico.

El 5 de marzo de 1954 comenzó las transmisiones de prueba del canal 4 WAPA y comenzó su programación regular el 1 de mayo de ese año. El 1 de enero de 1958 comenzó a transmitir la primera estación educativa latinoamericana, WIPR, canal 6. El 2 de febrero de 1958 comenzó a transmitir en la ciudad de Ponce WRIK, canal 7, propiedad de Alfredo Ramírez de Arellano. Finalmente, en 1960 la FCC concedió a Rafael Pérez Perry la licencia para operar WKBM, canal 11, y en agosto de ese año comenzó su programación regular.



Narrativas televisivas, 1950-1960

A pesar de que entre 1954 y 1960 comenzaron sus transmisiones los canales de televisión más importantes de Puerto Rico, tomará un tiempo para que su programación cobre el éxito que la programación radial tenía durante los años 50. En gran medida, los programas de mayor audiencia en la radio pasaron a la televisión, especialmente las comedias y los programas de variedades. La programación del canal 2 durante sus primeros meses era la siguiente: a las 4:30 p.m. La cocina Frigidaire con Carmen Lydia Fernández; a las 5:00 p.m. El show de Pinito, programa infantil con el payaso Pinito (Luis de Tejada); a las 6:00 p.m. Telenoticias con Evelio Otero; las 6:30 p.m. El desfile deportivo; a las 7:00 p.m. El show de Perry Como; a las 7:30 p.m. La taberna India; a las 8:00 p.m. Teatro Caribe notas; a las 8:30 p.m. El pianista misterioso India; a las 9:00 p.m. Coca-Cola busca estrellas con la animación de Mariano Artau; a las 10:00 p.m. Noticiero de la noche; y a las 10:30 p.m. lucha libre o boxeo. El canal 2 introdujo Telenoticias y el canal 4 El Observador Kresto Denia. Ante la ley fue la primera telenovela que transmitió la televisión puertorriqueña. Comenzó a transmitirse el 22 de agosto de 1955 por el canal 2 y fue protagonizada por Esther Sandoval, Mona Marti, Lucy Boscana y Walter Buxó. Dos éxitos de estos primeros meses fueron El derecho de nacer con Helena Montalbán, Braulio Castillo, Mona Marti, Manuel Pérez Durán, Gilda Galán y Sonia Noemí González y Entre monte y cielo con Luz Odilia Font y Raúl Dávila, Mucha de la programación de estos años consistía en programas doblados por la empresa Film and Dubbing, propiedad de Angel Ramos. Algunos de estos programas eran Hopalong Cassidy, Superman y La ley del revólver, entre otros.

El canal 11 fue el último de los canales de televisión de mayor presencia y cobertura en la isla en comenzar a emitir su señal en agosto de 1960, WKBM, canal 11de Rafael Pérez Perry fue el lugar que proveyó el espacio para la ruptura entre una cultura popular vinculada al mundo rural y agrario, y una cultura popular urbana, juvenil, vinculada a nuevos hábitos de consumo. A mediados de la década del cincuenta los espectáculos del rock & roll ya se promocionaban en la isla. En diciembre de 1956 el Escambrón Beach Club presentó un espectáculo con cantantes del nuevo género musical. El 20 de septiembre de 1957 el Canal 4, WAPA, comenzó la emisión del programa Teen Agers TV Club. El programa se trasmitió todos los viernes por espacio de tres años. Así mismo, en 1957 Telemundo, WKAQ, Canal 2 transmitió los sábados el programa La piña de la juventud. En 1961 comenzó la emisión por el Canal 11, WKBM, del programa de referencia para la juventud puertorriqueña de la década del sesenta, Teenager?s Matinee, animado por el joven empresario Alfred D. Herger.

El evento mediático que se construyó con la llegada a Puerto Rico del cantante canadiense Paul Anka sirve de ejemplo de los nuevos gustos de una población juvenil urbana. A diferencia de la visita a Puerto Rico de Carlos Gardel y Jorge Negrete, ídolos promovidos por el cine de las décadas del treinta y cuarenta que llegaron a la isla en barco, Paul Anka llegó al nuevo aeropuerto internacional de Isla Verde. En vez de recorrer la isla en automóvil, cantando en teatros, Anka cantó sólo en el Hotel Caribe Hilton, recorrió algunas estaciones de radio del área metropolitana, y protagonizó el primer evento mediático atado a los nuevos hábitos de consumo. El 5 de enero de 1961 visitó con Alfred D. Herger varias de las estaciones de radio y anunciaban que a las 4 de la tarde estaría firmando autógrafos en la tienda Woolworth de la Avenida Ponce de León en Santurce. El acontecimiento fue tan multitudinario que paralizó el tráfico vehicular por la avenida. Como parte de la promoción del cantante, se sacó de la tienda con un helicóptero que aterrizó en la azotea del edificio y lo transportó hasta el hotel. The San Juan Star publicó el 6 de enero que sobre tres mil adolescentes casi destruyen la tienda Woolworth para ver a Paul Anka. Todo había sido un montaje publicitario llevado a cabo con gran éxito.



Massmediación, 1970-1990

Durante la década de 1970, el espacio mediático volvió a experimentar grandes cambios. El de la prensa fue el más representativo. El Imparcial desapareció y El Mundo comenzó a perder su hegemonía en 1972, tras una huelga que duró siete meses. El periódico continuó con problemas financieros. Además, fue incapaz de lograr la reorganización laboral y editorial que las nuevas rutinas de producción mediáticas iban imponiendo. El Mundo cerró operaciones el 31 agosto de 1987.

Dos periódicos descollaron en Puerto Rico en este nuevo espacio mediático que se generó a partir de la década de 1970, El Nuevo Día y El Vocero. Estos impusieron su estilo editorial una vez entrada la década del 80 y han podido adaptarse a las transformaciones en las industrias mediáticas al entrar la primera década del siglo XXI. El Nuevo Día comenzó a publicarse en San Juan en mayo de 1970, El Vocero en abril de 1974. Entre julio de 1980 y noviembre de 1987 se publicó otro de los periódicos importantes de estos años, El Reportero.

El año de 1978 fue uno de varios acontecimientos importantes. El 16 de enero WKAQ-AM comenzó a transmitir su programación radial noticiosa en formato de 24 horas. El 25 de julio fueron los sucesos del Cerro Maravilla; ese año, tras cuatro años sin producciones nacionales, Telemundo transmitió Cristina Bazán. También durante ese año, el canal 11, entonces Telecadena Pérez Perry, y sus socios desde 1970, la filial de Venevisión de Venezuela en Puerto Rico (Venevisión de Puerto Rico), co-produjeron las telenovelas La Historia de Laura Benson y Mi querida Sylvia. Por su parte, el canal 4 (WAPA) comenzó el 27 de noviembre de 1978 a transmitir Sabel.

Los ochenta vieron la salida de los grandes consorcios puertorriqueños de dueños de empresas de televisión, la Fundación Angel Ramos (canal 2) y Rafael Pérez Perry (canal 11), y la primera llegada de grupos mediáticos radicados en Estados Unidos. En 1984 la Fundación Angel Ramos vendió Telemundo a la John Blair and Company. Dos años más tarde, en 1986, la Reliance Holding Group de Nueva York compró a la John Blair and Company, dueños de WSCU, canal 51 de Miami, y de WKAQ, la Cadena Telemundo de Puerto Rico. Con esta compra, Reliance, poseedor de otras seis estaciones de televisión en Estados Unidos, formó el Telemundo Network, la segunda cadena en lengua española de ese país. Durante la misma década, WAPA-Televisión, canal 4 (Televicentro de Puerto Rico) estuvo en manos de la Western Broadcasting Corporation y luego de la Pegasus Corporation. Por su parte, tras la muerte de Rafael Pérez Perry sus sucesores vendieron su Telecadena, de donde surgió Teleonce, canal 11-WLII. Teleonce en sus inicios estuvo en manos de Lorimar Pictures, una subsidiaria para aquel entonces de la NBC. La producción de telenovelas en Puerto Rico durante la década de los ochenta se dio entre toda esta madeja de cambios corporativos.

Entre enero de 1980 y noviembre de 1989, Telemundo produjo 22 telenovelas. El canal 4 (WAPA) produjo 17 telenovelas entre marzo de 1980 y septiembre de 1990. De éstas, tres se grabaron en la Argentina en coproducción con el canal 11 de Buenos Aires: Cuando es mentira el amor, La cruz de papel y Claudia Morán; otra se grabó en Venezuela en coproducción con Venevisión: Diana Carolina.

En 1986 la productora independiente MECA, propiedad de las actrices Angela Meyer y Camille Carrión, comenzó la producción de telenovelas para el canal 11. MECA produjo cuatro mininovelas cuya duración era de unos cuarenta capítulos de doce minutos. MECA, que más tarde pasó a llamarse Productora Meyer de Jesús, produjo entre 1987 y 1989 cuatro telenovelas: La isla, Ave de paso, Yara prohibida y La otra. Las telenovelas de MECA eran escritas en Argentina por Jorge Cavanet. A mediados de la década, el 10 de julio de 1985, comenzó la emisión de Tanairí, la telenovela nacional de mayor éxito. Aunque el argumento y los libretos provenían del equipo que tenía contratado en Venezuela el productor Angel del Cerro, Telemundo contrató a Dean Zayas, profesor del Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico, para proveerle fidelidad histórica al argumento, ya que la telenovela estuvo ambientada en el Puerto Rico de finales del siglo XIX.

En noviembre de 1989, el canal 2, Telemundo Network, había dado fin a casi treinta años de producción de telenovelas nacionales al finalizar la transmisión de Pacto de Amor. En 1988 la recién creada Telemundo Network produjo Angélica, mi vida. Al finalizar Pacto de Amor, en 1989, la empresa movió su industria de producción de telenovelas a Miami. La industria de producción de telenovelas cerró en septiembre de 1990, cuando el canal 4, Televicentro de Puerto Rico, finalizó la producción de Aventurera.

Podemos argumentar que, en gran medida, la producción de telenovelas en Puerto Rico desaparece ante la imposibilidad de esta industria de adaptarse a las exigencias de la transnacionalización y a las transformaciones del género. La globalización de la industria de la telenovela latinoamericana hizo que las tres lógicas -de mercado, de producción y narrativas - incidieran más que nunca en la continua reestructuración de este género narrativo. Los nuevos esquemas mediáticos que se asentaron durante la década de 1980 transformaron los géneros tradicionales de la televisión. Evolución cuyas pautas generales comenzaron a darse en Puerto Rico hacia finales de los años 80 en dos programas de comedia, Sunshine?s Café y No te duermas, dos talk shows, Ojeda sin límites y El show de Carmen Jovet, y dos programas híbridos entre entretenimiento, variedades y juegos, Super Sábados y A Millón. A Millón se transmitió entre 1986 y 1989 los domingos por la tarde en WAPA-Canal 4. Con una audiencia de alrededor de 1.5 millones de espectadores, ha sido uno de los programas de mayor público en la televisión puertorriqueña.

En la década de 1980 comenzaron a transmitir siete canales de televisión con énfasis en una programación segmentada por temas o intereses noticiosos, religiosos y educativos. Estos canales fueron WPRV-Canal 13, WSJU-Canal 18, WJSN-Canal 24, WRWR-Canal 30, WMTJ-Canal 40, WECN-Canal 64 y WUJA-Canal 58.




Convergencia multimedia, 1990 al siglo XXI

Entre 1990 y el cierre de la primera década del siglo XXI, tres acontecimientos importantes modifican las tecnologías de los medios de comunicación masiva, las industrias de la comunicación y sus narrativas. Las tecnologías de la comunicación se han renovado como parte de la transformación informática y digital que se operó a finales del siglo XX, y cuyo mejor exponente es la Internet. Las industrias de la comunicación, especialmente las de la radio y la televisión, han experimentado grandes cambios de propiedad, en gran medida gracias a la Ley de 1996 de Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos, que propició la desregulación y promovió la concentración de propietarios. Esta nueva reglamentación federal permitió que el espacio de las industrias de las telecomunicaciones entrara sin ataduras al sistema empresarial neoliberal de un espacio global. Por su parte, en lo que respecta a los contenidos, han ejemplificado las transformaciones del escenario económico, político y cultural de la sociedad actual.

Un acontecimiento mediático precipitó el auge de navegar por Internet en Puerto Rico. En enero de 1996, la construcción de un suceso noticioso, que apuntaba que a través de toda de la red de la Universidad de Puerto Rico estaba circulando la foto de una chica desnuda, fue acogido y puesto en circulación por todos los medios de comunicación. Todos los medios de comunicación de la isla se volcaron a cubrir el evento. Durante meses la chica de la Internet ocupó gran parte de la agenda de los medios y de la opinión pública. Un año después de este incidente, en 1997, un estudio llevado a cabo por la agencia publicitaria Badillo Nazca Saatchi & Saatchi colocó a Puerto Rico como el país de mayor taza de participación en la Internet en América Latina, con más de 210.000 Internautas. Dos años más tarde, en 1998, el número de personas navegando en la red había aumentado un 43%, con una cifra estimada de 300.000 personas enchufadas. Puerto Rico se insertó en la red de Internet en 1988 a través de UPRnet. Esta era una red administrada por la Universidad de Puerto Rico. UPRnet fue el primer proveedor de servicios de acceso a la Internet en Puerto Rico. En 1994, CaribeNet fue la primera empresa privada en Puerto Rico en proveer servicios de Internet y con acceso al World Wide Web.

Más que la llegada del Internet a la isla, el tránsito del mundo de los medios masivos de comunicación en Puerto Rico al siglo XXI lo marca el amarre en el espacio puertorriqueño de los tres grandes conglomerados mediáticos dueños de las industrias de contenidos de mayor circulación y difusión en Puerto Rico. El más importante conglomerado mediático por su importancia económica, social, política y cultural en Puerto Rico es El Grupo Ferré Rangel, dueños del periódico El Nuevo Día, que comenzó en noviembre de 1997 la publicación del periódico Primera Hora. Ambos periódicos sirven de plataforma para la convergencia entre la prensa escrita, la Internet y la telefonía móvil. El Grupo Ferré Rangel son dueños de los periódicos El Nuevo Día, Primera Hora, El Nuevo Día Orlando (en Florida, Estados Unidos, este último cerró operaciones en agosto de 2008), El Norte (periódico regional fundado en Arecibo en 1987 y comprado en 1997 por el Grupo Ferré Rangel), El Horizonte (periódico regional en el área de Fajardo); la imprenta comercial Advanced Graphic Printing; el complejo de edificios de oficinas City View Plaza; Virtual Inc. (Endi.com y Zonai.com); la compañía de mercadeo El Día Directo; la compañía de recolección, procesamiento y disposición de materiales Pronatura; y la empresa de distribución de contenidos a teléfonos móviles Ellow.

Los otros dos conglomerados, Spanish Broadcasting System y Univisión, responden a la industria de la radio y la televisión. La cadena Spanish Broadcasting System se fundó en Estados Unidos en 1983. En Puerto Rico son dueños de la cadena La Mega, WMEG-FM en San Juan y WEGM-FM en Mayagüez; la cadena Estéreo Tempo, WIOA-FM en San Juan, WIOB-FM en Mayagüez y WIOC-FM en Ponce; la cadena La Z, WZNT-FM en San Juan, WZMT-FM en Mayagüez y WZET-FM en Ponce; la cadena Reggaeton 94, WODA-FM en San Juan y WNOD-FM en Mayagüez; y la cadena de noticias La Red, WCMA-FM en San Juan.

En 1986 el Spanish Independente Network de Estados Unidos se convirtió en Univisión. Ese año comenzó la transmisión de su programa de mayor éxito, Sábado Gigante. Univisión es dueño de WLII Canal 11 y WSUR Canal 9 en Ponce y WORA Canal 5 en Mayagüez. Son dueños, además, de WKAQ AM y FM. Tras 15 años en manos de un consorcio entre el empresario estadounidense A. Jerrold Perenchi, Televisa en México y Venevisión en Venezuela, en marzo de 2007, Univisión pasó a manos de TPG Capital, L.P. y Thomas H. Lee Partners. Otros inversores en la compra fueron Madison Dearborn, Providence Equity, y el productor de programas para niños Haim Saban. El Grupo Univisión aglutina las siguientes empresas de televisión, radio, música e Internet: Univision Network, TeleFutura, Galavisión, Univisión Radio, Unvision Online, Univisión Music, Fonovisa.

Con respecto a las narrativas e imágenes de estos medios de comunicación producto de las transformaciones acaecidas durante estas últimas dos décadas en el sector mediático, experimentamos la quiebra entre las fronteras de aquello de lo que hasta mediados de la década de 1980 pensábamos como lo informativo, lo educativo, lo espectacular, lo real, y la ficción. Todos los géneros se diluyen en narrativas en donde la información, el entretenimiento, el espectáculo y la publicidad convergen en un mismo plano. Esta convergencia y confluencia mediática y narrativa lleva a que los lectores, espectadores y escuchas contemporáneos no encuentren diferencias entre el hilo narrativo y las imágenes de los portales de Internet de El Nuevo Día, Primera Hora y sus ediciones impresas y programas de radio y televisión como El Bayú de la mañana, Noticias Univisión, Telenoticias, SuperExclusivoPR, Noticentro al Amanecer, Noticentro a las 5:00 p.m., Noticentro a las 10:00 p.m., Caiga quien caiga y muchas otras publicaciones y programas de radio y televisión del mundo mediático actual en Puerto Rico.

El contexto actual del Internet es producto de la convergencia multimediática de los últimos dos años, junto con la transformación de los géneros textuales de la red. De las comunidades virtuales se ha pasado a los portales de redes sociales. Un resumen de la literatura que describe las comunidades virtuales y los portales de redes sociales en Internet nos lleva a decir que una comunidad virtual es un grupo de personas que: 1) llegan a la comunidad con un deseo de interactuar para satisfacer sus necesidades o llevar a cabo roles específicos; 2) comparten un propósito determinado que constituye la razón de ser de la comunidad virtual; 3) tienen unos códigos que guían las relaciones, y unos sistemas informáticos que median las interacciones y facilitan la cohesión entre los miembros. La comunidad virtual es un espacio que posee rasgos comunes a las comunidades físicas, que se desarrolla en un lugar virtual construido a partir de conexiones telemáticas, en el que los individuos pueden mantener relaciones de carácter social o económico, y tienden a sentir una sensación de pertenencia, al menos simbólicamente. Las comunidades virtuales comprenden foros de discusión, e-mail y e-mail groups, news groups, Chat, Multiple User Domain Groups, gestores de contenido, Sistemas Peer to Peer, BBS o Bulletin Board System.

El concepto actual de redes sociales en Internet está basado en el desarrollo de unos portales que simulan la interacción social. Algunos autores los llaman software sociales ya que potencian que se entrelace la comunicación (los blogs), la idea de comunidad, tales como MySpace, Hi5 y Second Life y la noción de cooperación, como Facebook o Wikipedia. Estos portales permiten que se establezca un entramado de contactos (blended networking, según los desarrolladores del Web 2.0) a través de una red social que combina elementos en línea y del mundo real para crear una mezcla. Se posibilita una red social de personas combinadas del mundo real y el virtual.

Estos portales de redes sociales, los usos y prácticas de estos nuevos soportes textuales como los blogs, MySpace, YouTube, Facebook, Second Life, Wikipedia, y FotoLog retoman el ideal de colaboración en el ciberespacio de los pioneros del Internet, a la vez que son repositorios de documentación histórica de contenidos que constituyen un gigantesco banco de información que funciona como un sistema de vigilancia electrónico, y resaltan nuestra construcción social como sujetos. Este entramado de contactos (el blended networking) a través de una red social resalta el proceso de construcción de nuestra subjetividad, en donde la producción simbólica se convierte en el quehacer diario de todas las prácticas discursivas de la comunicación. En otras palabras, la experiencia comunicativa bajo el blended networking hace referencia continua a la construcción del yo. El velo que ocultaba la construcción social del yo bajo nociones como naturaleza humana, o la personalidad, ha quedado al descubierto con la incorporación a nuestra cotidianidad de estos simuladores de la interacción social, hasta llegar al extremo propuesto por el portal Second Life. La experiencia de la convergencia multimediática queda ejemplificada en Puerto Rico en portales como los de los periódicos Primera Hora y El Nuevo Día, y más reciente El Vocero.




Autor: Eliseo Colón Zayas
31 de agosto de 2010.




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