Municipios / Vega Baja
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Datos Generales

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Museo Casa Alonso
Vega Baja, municipio localizado en el área central de la costa norte de Puerto Rico, es conocido como la “Ciudad del Melao Melao”, haciendo referencia a su pasado cañero. También, se le conoce como la “Ciudad del Naranjal”, ya que las chinas eran el fruto menor de mayor cultivo en este pueblopueblo: los vecinos interesados en fundar un pueblo debían otorgarle el poder a una o más personas que los representarían ante el gobernador y vice-patrono real. Esta persona podía autorizar la fundación y la constitución de una parroquia. Los poderdantes debían ser mayoría en un territorio y mayor de diez. Una vez promovido el expediente el gobernador designaba un capitán poblador que tendría la representación de los vecinos y uno o más delegados generalmente miembros de los cabildos vecinos para que recibieran las pruebas. Se debía probar que el vecindario se encontraba muy alejado de la iglesia por lo que ha sus pobladores se les hacía difícil recibir los sacramentos y los servicios municipales. Generalmente se demostraba la ausencia de caminos o puentes o el mal estado de los existentes. Si era aprobada la solicitud exigía a los vecinos que deslindara el territorio del nuevo municipio y construyera ciertas obras municipales que incluían: una iglesia y casa del cura, la Casa del Rey, una carnicería, cercar un área para cementerio y reservar terrenos para la plaza y ejidos. Se esperaba que los vecinos cubrieran la construcción de estas obras mediante derramas. Usualmente algún propietario donaba los terrenos necesarios para la fundación. Una vez satisfechas las exigencias el gobernador autorizaba la fundacion y la creación de una parroquia y designaba un teniente de guerra que era generalmente el mismo capitán poblador..

El municipio ocupa una superficie de 121.4 km² (46.7 millas²). Su patrona es Nuestra Señora del Rosario. Actualmente cuenta con 61,929 vegabajeños según el censo 2000. El municipio está organizado en los barrios: Algarrobo, Almirante Norte, Almirante Sur, Cabo Caribe, Ceiba, Cibuco, Puerto Nuevo, Pugnado Adentro, Pugnado Afuera, Quebrada Arenas, Río Abajo, Río Arriba, Vega Baja-Pueblo y Yeguada.

Uno de los distintivos de Vega Baja es el Museo Militar, el cual se encuentra en el área de Tortuguero y donde se conserva material utilizado en la Segunda Guerra Mundial y en la Guerra de Corea. Tiene además dos importantes teatros en el casco urbano. El Teatro América, de estilo art deco, fue inaugurado en el 1924 como cine de pueblo con una capacidad para 527 espectadores. Dicho teatro operó hasta el 1985. El Teatro Fénix fue construido en el 1917 al estilo neoclásico con cabida para 800 personas. Tiene cuatro camerinos y un espacioso escenario.

Vega Baja, también, se distingue por ser un municipio rico en hallazgos arqueológicos. En este pueblo, se descubrió lo que se designó como el Paso del Indio, el cual exhibe evidencia de la cultura ostionoide. Según los arqueólogos que laboraron en el descubrimiento de enterramientos humanos indígenas en Vega Baja, éste es un yacimiento de categoría mundial, ya que se dice que, posiblemente, se efectuó el estudio más completo sobre los restos humanos prehistóricos en Puerto Rico.

Por otro lado, Vega Baja ofrece al visitante una variedad de áreas recreativas, ya que sus recursos naturales son diversos. Sus playas y zonas de esparcimiento como Puerto Nuevo, Tortuguero y El Trece lo cualifican para el desarrollo del ecoturismo; también lo son sus manantiales: el Ojo de Agua, Charco Azul y Encantada.


Geografía

Vega Baja limita al norte con el océano Atlántico; al sur con Morovis; al oeste con Manatí y al este con Vega Alta. Se encuentra en la Llanura Costanera del Norte y en la zona cárstica. Su relieve es fundamentalmente llano, lo que explica la bonanza que tuvo la siembra de caña de azúcar. El 40.2% del territorio vegabajeño ha sido declarado reserva natural, lo que permite que se mantenga en su estado original para el disfrute de los visitantes. Posee seis de los siete ecosistemas más importantes de Puerto Rico: mangles, arrecifes, bosques, cuevas, humedales y estuarios.

El núcleo urbano está localizado al borde de la zona montañosa o de “mogotes” que se extiende hacia el sur. La mayor parte de los suelos y subsuelos son muy fértiles. En el barrio Algarrobo y sus alrededores, se encuentran los depósitos de arena blanca más grande de la Isla, mineral que se usa en la elaboración y confección de envases y utensilios de cristal.

Debido, en parte, a que la zona sur es montañosa y la zona norte es prácticamente llana, abundan las aguas en esta comarca. Dos ríos, tres lagunas y algunas quebradas de importancia; además de algunos terrenos pantanosos cerca de la costa y un “Ojo de Agua” que es bien conocido, constituyen sus reservas de agua.

Los ríos más importantes son: El Indio y Cibuco. El río El Indio atraviesa los barrios Río Arriba y Río Abajo, uniéndose finalmente al río Cibuco. El río Cibuco, después de atravesar la llanura donde solían estar los sembradíos de caña, desemboca en la playa Puerto Nuevo, también conocida como Mar Bella. Este río fue en el pasado una vía de comunicación y comercio de gran importancia para Vega Baja y los pueblos vecinos.

Algunas de las quebradas más importantes son: la Hicotea, del barrio Pugnado Adentro; El Toro, de Quebrada Arenas; Las Lajas, de Almirante Sur y quebrada Mueresolo, del sector del mismo nombre. La laguna Tortuguero es compartida con el pueblo de Manatí, ésta es una reserva natural muy valiosa, cuya flora ha sido clasificada como la cuarta de mayor importancia en la Isla. La laguna es considerada el cuerpo de agua dulce de mayor tamaño e importancia en Puerto Rico. Su ecología, con una diversidad de suelos y arenas silíceas, provee las condiciones idóneas para que cohabite una gran variedad de plantas y animales.

La flora de la laguna Tortuguero se distingue por la existencia de 717 especies de plantas, distribuidas en 119 familias. De éstas, 265 son especies indicadoras de terrenos pantanosos. Hay: 20 especies de orquídeas (Orchidaceae), 38 especies de helechos (Filicinae), 132 especies de árboles, 79 especies de juncos (Cyperaceae) y 78 especies de hierbas (Graminae).

En la Laguna, viven 19 especies de peces, tales como: el “jurel ojón” (Caranx latus), la mojarreta (Diapterus rhombeus), los róbalos (Centropmus undemalis) y los pargos (Lutijanus sp). Se destaca la presencia de peces ovovivíparos, pertenecientes al género Poecilla. Uno de ellos es mejor conocido por “Gupi” (Poecilla reticulata), además de la chopa (Lepomis macrachirus), la jarea (Mugil curema), la tilapia (Tilapia mossambica), la guavina (Gobiomus dormitor) y la muniama (Gerres cinereus).

También habitan el lugar 39 especies de aves de las cuales 14 son migratorias y el resto, residentes de Puerto Rico. De las residentes, cuatro son endémicas; éstas son: la reinita de Puerto Rico (Coreba flaveola portorricencis), la calandria de Puerto Rico (Icterus dominicenis portorricencis), el mozambique de Puerto Rico (Quiscalus niger brachypterus) y la reina mora de Puerto Rico (Spindalis zena portorricencis). Además, hay tigua (Podiceps dominicus), pato chorizo (Oxyura jamaicencis), gallareta inglesa (Porphyrula matinica) y gallito (Porzana carolina), cuatro especies de aves muy raras en Puerto Rico.

Las aves de la Laguna tienen en su dieta alrededor de 25 géneros de insectos. La existencia de caimanes, especie de reptil exótico se ha reproducido rápidamente y se ha convertido en una amenaza para las especies nativas y endémicas de la zona.

Vega Baja posee otras lagunas como la laguna Chiquita y la laguna Puerto Nuevo o laguna de Quintín Valle. De esta última, se dice que fue un lugar habitado por aves acuáticas, pero hoy ya no queda nada de ese pasado porque su espacio está cubierto por vegetación.

Otro distintivo natural de Vega Baja son los mogotes calizos. De éstos, el más elevado es el cerro Miraflores, localizado en el barrio Almirante Norte. En dicha zona de mogotes, se encuentran cavernas, sumideros y cuevas que albergan una importante diversidad de flora y fauna, muchas en peligro de extinción.

En Vega Baja, abundan varias especies de manglares, dándole singularidad a la zona costera. A su vez, posee un sistema de cuevas y sumideros de tipo laberinto, único en Puerto Rico. El sistema de cavernas más importante se llama Las Carmelitas. Las dolinas o sumideros, abundantes en el área donde se encuentra este sistema, se conectan entre sí por una amplia red de galerías que se extienden por más de un kilómetro, según los mapas que se han levantado hasta el presente. Una inspección detallada de las características geológicas de sus galerías indica que este sistema de cuevas fue el producto del paso de un cuerpo de agua subterráneo. En muchas de sus paredes, se observan fósiles de caracoles incrustados en piedra. Al inspeccionar el sistema en búsqueda de evidencia paleontológica, se encontraron huesos de la musaraña de Puerto Rico (Nesophontes edithae), ya extinta en el país. Este sistema de cuevas, cavernas y sumideros es rico en recursos culturales precolombinos, tales como petroglifos y pictografías .








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