Medios y Comunicaciones / Medios de comunicación en Puerto Rico, tecnologías y narrativas de tres siglos
Galería Multimedios
Galería Audio Galería Vídeo Galería Imágenes     Agrandar y/o Reducir Texto Envíe a un Amigo Versión Imprimir Acceso Universal Ayuda Página oficial de la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades.

English version
Portada del periódico La Gaceta Extraordinaria (1820)
Introducción
Nos acercamos de forma introductoria a algunos de los momentos en que se incorporaron las tecnologías de la comunicación en Puerto Rico, así como al desarrollo de los medios masivos de comunicación, sus empresas y producciones textuales y discursivas. Los siguientes sub-temas estructuran este enfoque a la cultura de medios puertorriqueña: la imprenta y el periodismo y su afán civilizador durante el sigloXIX; las industrias de la comunicación durante el siglo XX; El Mundo y el Imparcial; el surgimiento de las industrias mediáticas y de comunicación; la radio y la publicidad, 1920-1940; las narrativas y la industria mediática entre 1930 y 1940; la televisión y el desarrollismo del Estado Libre Asociado, 1950-1960; las narrativas televisivas, 1950-1960; la massmediación, 1970-1990; y la convergencia multimedia desde el 1990 hasta el siglo XXI.

La imprenta: siglo XIX

Un minucioso estudio historiográfico publicado en España en la revista Ambito, Revista Internacional de Comunicación, en 2000, por Miguel B. Márquez, profesor de la Universidad de Sevilla, recoge la documentación histórica existente para proponer que el primer periódico puertorriqueño, La Gaceta, comenzó a publicarse el 3 de mayo de 1806 en la Capitanía General de la Isla; órgano informativo oficial del gobierno, continuó publicándose tras la invasión estadounidense con el nombre de La Gaceta de Puerto Rico hasta septiembre de 1902, sustituyendo el escudo de España por el águila de Estados Unidos. Sin embargo, más difícil es fijar la fecha de la llegada de la imprenta a la Isla. La literatura del siglo XIX (Alejandro Tapia y Rivera y Cayetano Coll y Toste) al igual que la investigación de Miguel B. Márquez concuerdan que llegó durante la gobernación de Toribio Montes, entre 1805 y 1806, y que el primer impresor fue Juan Jacinto Rodríguez Calderón, y no un francés de apellido Delarue como han afirmado Eduardo Neumann (Benefactores y Hombres Notables de Puerto Rico, 1896), Salvador Brau (Historia de Puerto Rico, 1904) y Paul G. Miller (Historia de Puerto Rico, 1922).

En gran medida, la publicación de La Gaceta proveyó un instrumento de centralización de la información oficial del gobierno:
"La Gaceta de esta Ciudad es un papel público del que puede valerse este Superior Gobierno para comunicar y anunciar asuntos interesantes a toda la Isla, así como lo hace para estimular los progresos de la vacuna con la cooperación de los Partidos en donde se haya permanente el fluido valioso como también la saca de frutos, el arribo de embarcaciones que interesan la exportación de ellos y de cuantos otros artículos se les quiera ofrecer para el trato y permuta, y lo que no es menos, el introducir las noticias importantes públicas, y militares... que dio bastantemente a entender la circular Núm. 50 de 26 de marzo del año próximo pasado..." (Circular número 85 del gobernador Toribio Montes del 13 de marzo de 1807).

Este afán centralizador de la información por parte de las autoridades coloniales y los vaivenes de la política española explican el lento inicio de publicaciones periódicas en Puerto Rico. No será hasta 1814 que se publiquen otros dos periódicos, el Diario Económico de Puerto Rico, el 28 de febrero, y El Cigarrón, el 1 de mayo. Durante la primera mitad del siglo XIX aparecen: El Investigador (1820), el Diario Liberal y de Variedades de Puerto Rico (1821), El Eco, Diario Noticioso de Puerto Rico (1822), el Boletín Instructivo y Mercantil de Puerto Rico (1839), y El Ramillete, semanario literario de corta duración en 1845.

Periodismo y afán civilizador durante el siglo XIX

El periodismo del Puerto Rico de la primera mitad del siglo XIX gestó las características principales de la prensa de la segunda mitad del siglo, y en gran medida del discurso periodístico puertorriqueño del siglo XX. En ausencia de grandes vías de comunicación, el periodismo paulatinamente fue desarrollando a través del siglo unas formas de narrar que, desde los intereses particulares de un afán civilizador, proponían formas de bienestar social, prosperidad, civilización y formas de libertad civil y política. Se desarrolló un periodismo conservador, oficial, como el de La Gaceta y otro liberal que se mantuvo a pesar de las interrupciones del proyecto liberal español y los altibajos de las aspiraciones constitucionales en España; tal fue el caso de El Investigador, el Diario Liberal y de Variedades y el Boletín Instructivo Mercantil, entre otros. A través de todo el siglo XIX, estas dos formas de periodismo se manifestaron en las páginas de los cinco tipos de prensa que se desarrollaron en la Isla: la oficial (La Gaceta, La Integridad Nacional, El Pabellón Español, entre otros), la política-noticiosa (El Agente, La Revista de Puerto Rico, La Democracia, La Correspondencia, entre otros), la mercantil-comercial (Boletín Instructivo y Mercantil, Revista de Agricultura, Industria y Comercio, entre otros), la satírica-liberal (Don Severo Cantaclaro, La Abeja, El Buscapié, entre otros), la masónica (El Delta, La Logialogia: Galería exterior, techada y abierta por delante, formada por columnas que soportan arquitrabes o arcadas., El Mallete, entre otros), la literaria (El Ramillete, El Palenque de la Juventud, El Amigo del Pueblo, El Campo, entre otros) y la religiosa (El Semanario Católico, El Peregrino, El Universo, El Boletín Eclesiástico).

Con excepción de La Gaceta, al igual que en muchas otras partes de América Latina durante el siglo XIX, la acción de fundar un periódico en Puerto Rico respondió a una forma de mecenazgo liberal, en donde una persona o familia perteneciente al sector de hacendados, comerciantes o profesionales utilizaba sus recursos económicos para avanzar criterios editoriales según sus concepciones económicas y políticas, y su manera de articular las demandas sociales y civilizadoras del momento. En términos narrativos encontramos en estos periódicos una forma de escritura híbrida, a pie entre la novela, la crónica, el testimonio y el periodismo, cuya finalidad, en la mayoría de los textos, es la denuncia política y social.

Si bien la imprenta fue la tecnología más importante durante el siglo XIX para el desarrollo del primer medio masivo de comunicación en la Isla, al cerrar el siglo, otras tecnologías significativas para el posterior desarrollo de una cultura de masas habían hecho su aparición. Un anuncio del Boletín Instructivo y Mercantil del 29 de agosto de 1846 informó la llegada de la fotografía a la isla. Así mismo, cobró importancia el primer taller litográfico que abrió en Puerto Rico en octubre de 1875, establecido por Francisco Larroca y dirigido por un emigrante catalán de apellido Ricart.






Página: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7,




Version: 08100103 Rev. 1
¿Cómo citar este artículo?
Enlaces Internos
Breve historia de la televisión en Puerto Rico
Carbia, Awilda
Castillo Cintrón, Braulio