Ambiente / Aguas superficiales
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Bosque Estatal de Piñones, el cual se extiende a través de Carolina, Loíza y parte de San Juan
Las aguas superficiales constituyen el recurso hídrico más importante en Puerto Rico. El agua superficial es aquella que yace sobre la superficie del suelo en cuerpos denominados como: quebradas, ríos, arroyos, embalses, lagunas, canales, estuarios, humedaleshumedales: Suelos anegados por su elevada capacidad de retención de agua. Zonas situadas entre la tierra y el agua, inundadas o saturadas con la frecuencia suficiente para mantener comunidades de flora y fauna adaptadas a una al agua. Son consideradas zonas muy fértiles y son muy importantes como sistemas reguladores del agua. Estas superficies cubiertas de agua pueden ser naturales o artificiales, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina, cuya profundidad no exceda los seis metros en marea baja. y manantiales. En la Isla [Figura 1] existen 134 cuencas hidrográficas primarias, lo cual se refiere al área de terreno que contribuye a la captación de agua de lluvia y que drenan hasta los cuerpos de agua. La abundancia de lluvia sobre las cuencas de la Isla, y el gran número de ríos y quebradas que drenan las cuencas, contribuyen a un caudal significativo de escorrentía en la mayor parte del año. Los embalses en la Isla, lagos artificiales construidos durante el siglo XX, forman parte de los cuerpos de agua superficiales que almacenan parte de la escorrentía. Los embalses son la fuente de agua principal a las plantas de producción de agua potable en la Isla, además de proveer agua para generación de electricidad y riego agrícola.

Ríos y Quebradas


En Puerto Rico existen 224 ríos y sobre 4,000 quebradas que drenan las cuencas por donde fluyen. Los ríos son sistemas dinámicos en continuo cambio debido al alto contenido de energía potencial de la escorrentía en las cordilleras donde se originan. En su paso desde las cordilleras, los ríos forman rápidos y charcas (pocetas), separadas por depósitos de grava y arena que emigran constantemente aguas abajo con cada crecida e inundación. En los segmentos donde ocurren rápidos aumenta la velocidad del agua y su poder de erosiónerosión: Arrastre de partículas del suelo por corrientes superficiales de agua, viento y procesos gravitatorios., arrastrando grandes cantidades de sedimentos hacia las charcas.

Los ríos de las regiones norte y oeste mantienen un flujo constante en comparación con la mayor parte de los cauces en la región sur, debido a que tienen mayor área de captación y reciben mayor cantidad de lluvia sobre sus cuencas. La mayoría de los ríos y quebradas en la región sur son intermitentes. Estos mantienen un flujo constante solamente durante la época de lluvia, o cuando ocurren eventos climatológicos anormales que resultan en lluvias intensas en la época de sequía.

Aun cuando algunos ríos en la parte alta de las laderas de la región sur exhiben escorrentía la mayor parte del tiempo, una vez el flujo avanza hacia los valles aluviales, la infiltración y la acción conjunta de evaporación del agua y transpiración de las plantas consumen la mayor parte del agua, logrando así secar el lecho del río. La construcción de embalses y la extracción de agua para uso doméstico y riego en varios de los ríos de la región sur también contribuyen a disminuir su flujo, aún durante la época de lluvia.

Algunos de los ríos principales de la región sur que poseen embalses incluyen el Río Grande de Patillas (Embalse Patillas), Río Jacaguas (embalses de Toa Vaca y Guayabal), Río Bucaná (Embalse Cerrillos), el Río Yauco (Embalse Lucchetti) y el Río Loco (Embalse Loco). En la región norte, se han desarrollado embalses principales en el Río Guajataca (Embalse Guajataca); el Río Grande de Arecibo (Embalses Caonillas, Dos Bocas, Garzas); el Río Grande de Manatí (Guineo y Matrullas); el Río de La Plata (Embalses Carite, Comerío I y II, y La Plata); el Río Bayamón (Embalse Cidra); y el Río Grande de Loíza (Embalse Carraízo). En la región oeste, los embalses Yahuecas y Guayo ubican en la cuenca del Río Grande de Añasco, aunque el agua es desviada hacia la cuenca del Río Yauco en la Región sur. En la región este se construye el Embalse Fajardo en el Río Fajardo, pero fuera de su cauce.

Los ríos son uno de los factores naturales más importantes en la evolución de los valles aluviales costaneros de Puerto Rico. La pendiente del cauce de los ríos es mucho menor en los valles costaneros que en las laderas de las cordilleras. A medida que los sedimentos son transportados de las cordilleras hacia las costas y hacia el mar, estos se precipitan cuando la corriente natural pierde energía al reducirse la pendiente del cauce. En los valles costaneros los sedimentos se acumulan en los cauces, reduciendo su profundidad y capacidad de drenaje de éstos.

Los ríos en Puerto Rico también tienen una función importante en la penetración de agua salina o salobre a los acuíferos. En los valles costaneros, principalmente en la región norte, la baja elevación del terreno respecto al nivel del mar permite que durante mareas altas, una cuña de agua de mar penetre por la desembocadura de los ríos. Esta cuña puede avanzar varias millas aguas arriba por el cauce de un río, como ocurre en los ríos Grande de Arecibo en Arecibo, Grande de Manatí cerca de Barceloneta, de La Plata en Dorado, Grande de Loíza en Loíza, y Espíritu Santo en Río Grande, entre otros. También contribuye a la intrusión salina hacia los acuíferos aluviales y calizos llanos de la región norte. La cuña de agua salada es desplazada nuevamente al mar cuando ocurren las frecuentes lluvias que causan caudales significativos, particularmente en la región norte. La formación periódica de bancos de arena en la desembocadura de los ríos afecta este equilibrio dinámico entre el mar y el río, impidiendo a veces el avance tierra adentro de la cuña de agua salada, aún durante mareas altas. Este fenómeno de intrusión de la cuña de agua de mar no ocurre en forma significativa en los ríos de las costas sur, este u oeste. Esto se debe principalmente a que las pendientes de los ríos en estas regiones son mayores que en el norte, limitando los efectos de las mareas sobre los cauces de los ríos. Las características principales de los ríos más importantes de Puerto Rico con relación a los recursos de agua se resumen en la Tabla 1 .






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Referencias bibliográficas del U.S.Geological Survey
U.S. Geological Survey Fact Sheet
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